AIMPLAS acredita los ensayos de vajilla reutilizable para impulsar la economía circular

REGULACIONES Y LEYES

AIMPLAS acredita los ensayos de vajilla reutilizable para impulsar la economía circular

La reutilización sigue siendo una asignatura pendiente entre los objetivos de sostenibilidad del sector plástico.

18 de mayo del 2022

La reutilización es uno de los aspectos en los que también debe apoyarse la sostenibilidad de los materiales plásticos. Muchos fabricantes de productos plásticos están comenzando a incorporar en sus carteras artículos reutilizables. Según algunos análisis y prospecciones, es también una gran oportunidad de negocio que abre nuevos mercados. Además, la sustitución de productos desechables por otros reutilizables es una forma de adaptarse a nuevas legislaciones como la directiva sobre plásticos de un solo uso, que prohíbe determinados productos plásticos como pajitas, bastoncillos o platos, vasos y cubiertos.

En 2020, el Comité Técnico de Normalización de Plásticos y Caucho (CTN53), cuya secretaría técnica ostenta ANAIP, elaboró la norma ״UNE 53928 Plásticos. Vajilla de plástico reutilizable para uso alimentario. Definición y método de ensayo״, dando así respuesta a la Directiva (UE) 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019, relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente (directiva SUP). La elaboración de la norma apoya la reducción de la generación de residuos y, por lo tanto, su impacto en el medio ambiente, a través de la evolución de los artículos de vajilla desechable hacia artículos reutilizables.

Sustituir productos desechables por reutilizables es una forma de adaptarse a nuevas legislaciones
Gracias a los ensayos que realiza AIMPLAS en su laboratorio, los fabricantes pueden acreditar los ciclos de lavado que soportan sus artículos plásticos reutilizables.

Una auditoría llevada a cabo recientemente por ENAC en los laboratorios de AIMPLAS ha permitido ampliar el alcance de su acreditación para la norma UNE 53928:2020 Vajilla de plástico reutilizable para uso alimentario. Esta norma establece el marcado de los artículos para indicar cuántos ciclos de lavado en lavavajillas es capaz de resistir como mínimo, facilitando así visibilizar la condición de reutilizable de la vajilla ensayada.

El objetivo de esta norma es dar respuesta a la Directiva (UE) 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019, relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente. Gracias a ella se apoya la reducción de la generación de residuos y su impacto en el medio ambiente al evolucionar los artículos de vajilla desechable hacia artículos reutilizables, fomentando una auténtica economía circular en el sector de los plásticos.

Las vajillas que han superado los ensayos visibilizarán la condición de reutilizable que estos productos pueden tener 

Mediante la realización de los ensayos acreditados, los fabricantes de vajilla de plástico reutilizable pueden identificar como tales sus productos e indicar el número de ciclos de lavado que estos pueden soportar. Según la norma, es el propio fabricante quien debe establecer el número de ciclos que su producto supera de forma satisfactoria, siempre teniendo en cuenta que, para considerarse reutilizable, el número mínimo de ciclos de lavado que debe soportar el artículo debe ser de cinco.

La reutilización no solo favorece la economía circular, también supone una gran oportunidad de negocio que abre nuevos mercados.
La norma UNE 53928:2020 ahora acreditada por los ensayos de AIMPLAS garantiza la seguridad de vajillas plásticas reutilizables para contacto alimentario.

Los fabricantes de la vajilla deben indicar cuántos ciclos de lavado pueden soportar

Según la norma, lo importante es que tras el ensayo ninguno de los criterios de inspección puede presentar fallos. De hecho, tras los ensayos de resistencia al lavado, la norma recomienda repetir los ensayos de migración para comprobar que se siguen cumpliendo los límites fijados por la legislación para materiales plásticos en contacto con alimentos según el Reglamento 10/2011.

״Otro de los ensayos realizados en nuestros laboratorios es el ensayo de resistencia al lavavajillas״, explican en AIMPLAS. ״Este ensayo consiste en someter a las muestras a ciclos de lavado sucesivos en las condiciones marcadas por la norma y verificar su integridad tras dichos lavados inspeccionándolos visualmente y comparándolos con otros no lavados, buscando posibles cambios propiedades como el color, brillo, veteado, presencia de depósitos resistentes y capas iridiscentes, agrietamiento, hinchazón, deformación o delaminación״.

Los envases y productos plásticos reutilizables siguen siendo una asignatura pendiente. En su último informe de progreso sobre el Compromiso Global por la Nueva Economía del Plástico, la Fundación Ellen MacArthur subraya la falta de aceptación de modelos de reutilización y recarga o rellenado. Tan solo el 5% de las empresas que participan en el Compromiso han incorporado envases reutilizables entre sus soluciones para afrontar el problema de la acumulación de residuos plásticos. Más de la mitad de los signatarios no utilizan ningún envase o embalaje reutilizable o rellenable. En comparación a estos datos, el 39% de las marcas ha informado que están sustituyendo plástico virgen por plástico reciclado en aquellos productos donde les ha sido posible. La proporción aumenta hasta el 41% si hablamos de la sustitución del plástico por alternativas como el papel.

Para adaptarse a la norma, deben al menos cinco ciclos de lavado

״De manera alarmante, nuestro informe muestra poca inversión en la reutilización de envases. Necesitamos urgentemente un enfoque innovador sobre este asunto para repensar cómo entregar productos sin embalaje, o con mucho menos embalaje. Esto no solo nos permitirá eliminar los residuos, también reducirá significativamente las emisiones de carbono al tiempo que se generan nuevas oportunidades de negocio. Si solo el 20% de los envases de plástico de un solo uso se sustituyeran por opciones reutilizables, se crearía un negocio estimado en 10.000 millones de dólares״, asegura la Fundación.

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