CARLSBERG usará a gran escala su nueva botella de fibra y PEF
El PEF es idóneo como barrera al oxígeno de productos como los zumos, batidos, café o cerveza.

Envases y embalajes

Se distribuirá en 8 países europeos

CARLSBERG usará a gran escala su nueva botella de fibra y PEF

11 de julio de 2022

CARLSBERG ha puesto en marcha la mayor prueba piloto realizada con una botella fabricada con fibra vegetal y revestimiento de PEF, un polímero a base de plantas desarrollado por AVANTIUM. Serán 8.000 botellas que van a ser distribuidas en ocho mercados de Europa occidental: Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Reino Unido, Polonia, Alemania y Francia. Llegarán a consumidores locales, clientes de restauración, festivales y eventos emblemáticos, así como encuentros específicos con partes interesadas donde se presentarán las nuevas botellas. La empresa recopilará comentarios, valoraciones y opiniones durante esta prueba a gran escala, con el objetivo de seguir mejorando lo que ya considera la “próxima generación” del diseño de sus botellas.

Serán 8.000 botellas distribuidas en ocho mercados de Europa occidental

La cervecera danesa asegura que, más allá de los beneficios que aporta el PEF desde el punto de vista de la sostenibilidad, también “funciona como una barrera altamente efectiva entre la cerveza y la capa exterior de fibra, protegiendo el sabor y la efervescencia mejor que el plástico PET convencional a base de combustibles fósiles”. La cubierta exterior de la botella, compuesta por fibra de madera, ha sido fabricada por la empresa de embalaje PABOCO. Según CARLSBERG, esta cubierta “tiene el beneficio adicional de aportar propiedades aislantes que pueden ayudar a mantener la cerveza fría durante más tiempo, en comparación con las latas o las botellas de vidrio”.

En comparación con el vidrio, la nueva botella de fibra y PEF funciona mejor en la evaluación del ciclo de vida del producto.

“Identificar y producir PEF como una barrera funcional competente y efectiva para la cerveza ha sido uno de nuestros mayores desafíos”, ha manifestado el vicepresidente de Desarrollo del Grupo CARLSBERG, Stephane Munch. “Estamos encantados de llevar esta nueva botella a las manos de los consumidores, permitiéndoles experimentarla por sí mismos. Obtener buenos resultados en las pruebas, colaborar con los proveedores y ver cómo se llenan las botellas en la línea es un gran logro para nosotros. Este programa piloto tendrá un propósito aún mayor al probar la producción, el rendimiento y el reciclaje de este producto a gran escala”.

La reducción de emisiones con respecto al vidrio será del 80%

A excepción del tapón, aún necesario para garantizar la calidad de la cerveza, toda la botella es 100% de base biológica. Tanto la botella como el tapón son completamente reciclables. CARLSBERG está explorando con PABOCO la posibilidad de incluir un tapón alternativo al actual, también fabricado a base de fibra. Esta nueva solución de taponado contará con una “solución genérica” en 2023, según los planes de la compañía. Además, CARLSBERG continuará desarrollando con AVANTIUM una solución 3.0 personalizada igualmente adecuada para el envasado primario de su cerveza, una vez recopilados los comentarios y valoraciones obtenidos en esta prueba piloto a gran escala.

La nueva botella se distribuirá también en locales, festivales y ciertos eventos. CARLSBERG espera recabar opiniones para seguir mejorando el envase

El Grupo asegura que la anterior generación de este modelo de botella “ya funciona mejor que la botella de vidrio de un solo uso en la evaluación del ciclo de vida del producto”. La empresa espera lograr una reducción de emisiones de hasta el 80% en comparación con las actuales botellas de vidrio. Según sus cálculos, por cada botella de vidrio de un solo uso fabricada, se podrían crear cinco botellas de fibra recubierta de PEF. Aun así, los planes de la cervecera son que este tipo de botellas complementen, en lugar de reemplazar, a los envases ya existentes, como botellas de vidrio y latas.

Por cada botella de vidrio fabricada, pueden crearse cinco botellas de fibra y PEF

AVANTIUM espera tener lista su primera plata de producción de PEF a escala comercial en 2023. En una primera etapa, producirán 5.000 Tms. anuales de FDCA, materia prima clave para la obtención del furanoato de polietileno (PEF). El PEF puede utilizarse para la fabricación de plásticos reciclables aptos para productos como botellas de bebidas. Entre las características de este material se destacan su base biológica, transparencia, ligereza, estabilidad térmica, resistencia y larga vida útil. Además de proceder de una fuente 100% renovable, AVANTIUM ha patentado un método para producirlo de forma química a partir de sustancias como la fructosa, por lo que se deja también de depender de la variabilidad de los precios del petróleo. El PEF proporciona un alto rendimiento y aporta mejores propiedades barrera que el PET, lo que lo convertirían en un material de óptima aplicación en el sector del packaging. También presenta temperaturas más bajas de fusión y plastifica mejor. Su producción conllevaría una reducción de costes en comparación con el PET. Se prevé que en el futuro pueda competir con los plásticos tradicionales, una vez que su producción a escala comercial sea posible, reduciendo además las emisiones de CO2.

El FDCA es la materia prima clave para la fabricación de PEF. AVANTIUM producirá 5.000 Tms./año de FDCA en 2023.

Los planes de AVANTIUM en relación al PEF se han visto impulsados gracias a un acuerdo de compra condicional con RESILUX, proveedor global de envases de plástico rígido, para el suministro de resina PEF producida en la planta de AVANTIUM. En total, la firma holandesa tiene cerrados cinco contratos de compra, lo que representa más del 50% de su capacidad de producción. Para la empresa, se trata de un “hito comercial” que demuestra el gran potencial que tiene el PEF. Confían en que el material pueda introducirse en mercados de todo el mundo, con aplicaciones de alto valor que incluyen botellas monocapa, multicapa o películas. A diferencia del PET, no utiliza combustibles fósiles, se puede reciclar y se degrada más rápido que los plásticos normales. Además, sus propiedades pueden alargar la vida útil de los alimentos, ayudando por lo tanto a reducir también los desechos.

Esta botella complementará al vidrio y las latas; no se plantea el reemplazo

AVANTIUM asegura que su material vegetal “se degrada 100 veces más rápido que el PET”. Planean utilizar azúcares vegetales de residuos biológicos de origen sostenible para que el aumento del plástico vegetal no afecte a la cadena de suministro mundial de alimentos. La capacidad de producción de 5.000 Tms. anuales que han anunciado es solo el comienzo. Esperan que su producción crezca a medida que lo haga la demanda de plásticos renovables. En declaraciones a FOODnavigator, el director ejecutivo de AVANTIUM, Tom van Aken, argumenta que el PEF es “de 5 a 10 veces mejor que el PET para mantener el COen la botella. En ese sentido, es casi como el vidrio para mantener la carbonatación en las bebidas. Pero es igualmente bueno para mantener el aire y el oxígeno fuera de las botellas, por lo que es idóneo para todo lo que sea sensible al oxígeno, como la cerveza, el zumo, los batidos o el café. También se mantiene más estable frente al calor y es un poco más resistente que el PET, lo que tiene importantes beneficios de desempeño en términos de seguridad”.

La biodegradabilidad del PEF no ha sido aún determinada

Aun así, investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Aveiro (Portugal) señalan que a pesar de que el proceso productivo del PEF es más eficiente desde el punto de vista energético y medioambiental, se trata de un material cuya biodegradabilidad no está del todo determinada. Andreia Sousa, coautora de estas investigaciones cree que “están pendientes de investigar los niveles de contaminación que podría generar, sobre todo en aguas marinas” y que aún “no hay estudios con resultados determinantes” a este respecto.

El PEF podría competir en el futuro con los plásticos tradicionales, una vez que su producción a escala comercial se exienda.

Por otro lado, los costes de producción son todavía un desafío. Mientras que el precio del PET ronda 1 €/Kg., el del PEF se mueve entre los 8-10€/Kg. Desde AVANTIUM se muestran convencidos de que los consumidores finales de hoy están dispuestos a pagar más por productos más sostenibles. Además, confían en que los precios bajen a medida que se construyan plantas a mayor escala. “A partir de 2026, esperamos que se construyan plantas a mayor escala en Asia y EE.UU. Esto significa que el producto se fabricará a un volumen mucho mayor, habrá mucha más disponibilidad y el coste será sustancialmente menor. El material competirá con todos los envases de vidrio, latas de aluminio y los envases con múltiples capas que se ven hoy en el mercado”, pronostica van Aken.