Desechos alimentarios para producir bioplásticos

Uno de los mayores desafíos del proyecto será el establecimiento de una plataforma logística eficiente.

Biobasados

Un proyecto europeo creará el flujo de residuos

Desechos alimentarios para producir bioplásticos

25 de mayo del 2022

El proyecto WASTE2FUNC quiere aprovechar los desechos de alimentos que producen sectores como la agricultura, industria alimentaria, minoristas, hostelería y restauración para producir bioplásticos. Actualmente, estos residuos terminan en vertederos o plantas de incineración. La inmensa mayoría de estos desechos no cumplen con unos estándares mínimos para su aprovechamiento, por lo que se no se pueden valorizar y su uso final es prácticamente nulo. WASTE2FUNC se centrará en cómo aprovechar estos flujos de residuos que, además, están generando emisiones de CO2 innecesarias y prescindibles.

Actualmente, estos residuos terminan en vertederos o incineración

“Estas emisiones pueden evitarse dando a estos flujos de residuos un alto valor”, ha explicado Sofie Lodens, coordinadora de proyectos de WASTE2FUNC. “TRIPLEW, una pyme israelí/belga y la Universidad de Gante (Bélgica), en colaboración con BIO BASE EUROPE, han desarrollado una tecnología para convertir lotes mixtos de desperdicios de alimentos en ingredientes funcionales como ácido láctico y biosurfactantes microbianos que pueden utilizarse en la producción de bioplásticos y aplicaciones para el cuidado personal y el hogar”.

Los responsables de esta investigación aspiran a reducir las emisiones de CO2 al menos un 20% y aumentar entre 2 y 10 veces el valor de los residuos.

Transformarán lotes de residuos mixtos alimentarios en ácido láctico y biosurfactantes

WASTE2FUNC construirá una plataforma logística para recolectar los desechos agrícolas y alimentarios. Los científicos responsables de esta investigación quieren demostrar que la tecnología de conversión es viable a gran escala. Según han informado desde BIO BASe EUROPE, este proceso de conversión utiliza biotecnología industrial. Su plataforma reducirá las emisiones de CO2 en al menos un 20% y aumentará el valor de los residuos entre dos y diez veces. Además, el grupo de trabajo dice que el plan creará puestos de trabajo para los sectores primario y secundario en Bélgica y otros países de Europa.

El primer desafío para el grupo será establecer una plataforma logística que permita la recolección eficiente de flujos de desechos de alimentos que actualmente no tienen un uso final. Por lo tanto, el proyecto desarrollará un sitio web y una aplicación de registro que se pueden usar para identificar los flujos de desechos de alimentos de la agricultura y las industrias alimentarias, para que los recoja un recolector de desechos.

Una de las aplicaciones que tendrán los productos obtenidos, son recubrimientos biodegradables para semillas libres de microplásticos.

BOERENBOND, una asociación de profesionales agrícolas, participará en el desarrollo de la aplicación de registro en colaboración con los agricultores, mientras que GROUP OP DE BEECK, una empresa dedicada a la recogida de residuos, proporcionará un flujo estable de materia prima. La intención del proyecto es recopilar opiniones y aportaciones de los agricultores sobre cómo hacer que la recolección de los desechos de alimentos sea más eficiente y cuáles pueden ser las compensaciones más interesantes para promover nuevos modelos de ingresos.

Se construirá una plataforma logística para recolectar los desechos

Otro de los aspectos en los que se trabajará tiene que ver con la disponibilidad de estos flujos de desechos. Los responsables del proyecto saben que será necesario involucrar tanto a los agricultores como a la industria alimentaria en general. ORGANIC WASTE SYSTEMS llevará a cabo una evaluación económica, ambiental y social de los procesos y tecnologías desarrollados. “TRIPLEW ya ha comenzado a producir lotes de ácido láctico en su planta de demostración de Group Op de Beeck en Kallo (Bélgica). La Universidad de Gante y la planta piloto de BIO BASE EUROPE han creado recientemente una empresa, AMPHI-STAR, a través de la que comenzarán a comercializar su tecnología para la producción de biosurfactantes microbianos”, explica Lodens.

 Los desechos alimentarios que se recolectarán procederán de restaurantes, comercios minoristas o agricultura.

Quieren demostrar que es viable la escala industrial de la tecnología

Los ingredientes funcionales producidos por el proyecto serán probados y evaluados para su uso en productos finales por parte de EVONIK, CRODA y ECOVER. Las dos primeras analizarán la aplicación de biosurfactantes microbianos basados ​​en desechos en sus productos, mientras que ECOVER examinará las aplicaciones potenciales tanto de biosurfactantes microbianos basados ​​en desechos como de ácido láctico en sus productos. Por otro lado, CRODA ha anunciado recientemente un acuerdo con XAMPLA mediante el que trabajarán en recubrimientos biodegradables para semillas libres de microplásticos con aplicación en agricultura.

El objetivo final del proyecto es evaluar el potencial de establecer una biorrefinería en la que se puedan fabricar moléculas funcionales a partir de desechos de alimentos recolectados de una manera económicamente sostenible, con un enfoque en la optimización de los procesos de purificación y fermentación de biosurfactantes para su escalabilidad. El proyecto pretende que las moléculas funcionales actúen como «bloques de construcción» para bioplásticos y como ingredientes en cosméticos, detergentes y otras aplicaciones. El proyecto comenzó en 2021 y se espera que finalice en noviembre de 2024. Recientemente, ha asegurado todo su desarrollo gracias a una inversión de 6,7 millones de euros del consorcio de industrias de base biológica (BBI-JU).

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