El reciclaje químico convierte los residuos plásticos en un recurso valioso

REGULACIONES Y LEYES

El reciclaje químico convierte los residuos plásticos en un recurso valioso

Los ciclos de carbono sostenibles pueden beneficiarse de tecnologías como el reciclaje químico.

24 de mayo del 2022

El CEFIC destaca el papel clave de esta tecnología

El reciclaje químico debe incluirse en la definición de reciclaje que adopte la UE

El Consejo Europeo de la Industria Química (CEFIC) ha publicado un nuevo documento de posición en el que destaca el papel del reciclaje químico para conseguir que los desechos plásticos se conviertan en un recurso valioso. El nuevo texto supone un cambio de postura respecto a estas tecnologías. 

“La Comisión Europea está revisando varias legislaciones clave sobre residuos. El reciclaje químico debe ser reconocido como una ruta de reciclaje y estar cubierto por la definición de reciclaje que adopte la UE para que pueda contribuir a lograr los objetivos de economía circular para 2050. También es necesario el reconocimiento y la aceptación de un modelo de balance de masas para la cadena de custodia”, ha manifestado el director de Innovación de CEFIC, Henk Pool.

El reciclaje químico ayudará a aprovechar muchos de los residuos plásticos que hoy acaban en el océano.

Es necesario un modelo de balance de masas para la cadena de custodia

La institución cree que las tecnologías de reciclaje químico pueden ayudar a cumplir los objetivos de la UE. Para ello, se insta a mejorar las capacidades de reciclaje en Europa, lo que permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% para 2030, contribuyendo también a lograr los ambiciosos objetivos del Pacto Verde de la UE en torno a la circularidad y la neutralidad climática.

CEFIC reconoce que el reciclaje químico es una solución viable para el problema de la acumulación de residuos plásticos, pero no la única. Es necesaria una combinación de soluciones complementarias para lograr mayores tasas de reciclaje de plásticos. Actualmente, existen tres rutas principales para el reciclaje de plásticos: reciclado mecánico, reciclado por disolución y reciclado químico. Este último puede tratar residuos plásticos mezclados y contaminados que no pueden reciclarse mecánicamente y tiene el potencial de eliminar aditivos e impurezas no deseados. Descompone el plástico en materias primas y monómeros para que se puedan fabricar nuevos productos químicos y plásticos equivalentes a los fabricados a partir de recursos fósiles y que cumplan con REACH. Hace posible la producción de productos químicos y plásticos a partir de los desechos plásticos que ahora van al vertedero o se incineran o exportan.  

Comparado con la incineración y el depósito en vertederos, los LCA confirman que el reciclaje químico es una opción más sostenible.

Urge mejorar las capacidades de reciclaje en Europa

Apoyándose en las conclusiones de un informe encargado por CEFIC a Quantis, la entidad destaca que las tecnologías de reciclaje químico también pueden ayudar a restaurar ciclos de carbono más sostenibles, reducir la dependencia de materias primas fósiles vírgenes y evitar el efecto de los gases de efecto invernadero producidos en la obtención de materias primas fósiles y la incineración de residuos plásticos.

El informe utilizó la evaluación del ciclo de vida (LCA) y los enfoques de análisis de flujo de materiales sistémicos para evaluar los beneficios ambientales del reciclaje químico de una manera consistente y comparable. Estos estudios brindan información sobre la reducción potencial de las emisiones mediante el uso de tecnologías de reciclaje químico en comparación con la gestión actual del final de la vida útil, como la incineración, y cómo puede contribuir a reducir las emisiones industriales entre 2030 y 2050. Las conclusiones convierten al reciclaje químico en una opción más sostenible para los residuos plásticos mixtos en comparación con la incineración y el vertido.

Deben combinarse soluciones complementarias para lograr mayores tasas de reciclaje

Las tecnologías de reciclaje químico ofrecen soluciones complementarias al reciclaje mecánico y de disolución existentes para tratar residuos plásticos mezclados o contaminados que, de otro modo, serían incinerados o enviados a vertederos. Por lo tanto, ayuda a reducir la fuga de desechos plásticos al medio ambiente, incluida la basura en nuestros océanos. Los residuos plásticos pueden transformarse y utilizarse como materia prima para la industria química, por lo que reduce la dependencia de otros recursos fósiles y las emisiones asociadas.

CEFIC demanda inversiones a mayor escala en la industria química para mejorar las nuevas tecnologías de reciclaje.

“Un número cada vez mayor de plantas industriales piloto y de demostración del reciclaje químico están ya construyéndose, han sido anunciadas, o incluso planean su despliegue e integración en la UE”, recuerda CEFIC. “La industria química requiere innovación e inversiones a mayor escala. Esto crea oportunidades para desarrollar nuevos ecosistemas en Europa para la recogida y clasificación de los residuos plásticos que actualmente se incineran, se depositan en vertederos o son exportados. Junto con un compromiso industrial, esto requiere igualmente un esfuerzo político para adaptar la legislación sobre productos y residuos e integrar el reciclaje químico en el cómputo de métricas de reciclaje. Es clave un marco político europeo sólido y propicio”.

Para conseguir esos objetivos, a través de CEFIC la industria química europea se compromete a trabajar para aumentar la colaboración entre los distintos participantes de la cadena de valor de los plásticos y conseguir aumentar la cantidad de contenido reciclado presente en los productos que llegan al mercado. También subrayan la importancia de generar y recopilar datos para comprender mejor el desempeño ambiental, los beneficios y las contribuciones que este tipo de tecnologías pueden aportar. Para ello, señalan la importancia de la realización de estudios de evaluación de ciclo de vida (LCA). Por último, se recuerda la importancia de fomentar la transparencia y contribuir al desarrollo de estándares uniformes para un enfoque de balance de masas de la cadena de custodia que se incluya en los modelos definidos en la norma ISO 22095.

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