El reciclaje químico mejorando al reciclaje mecánico
El objetivo es desarrollar soluciones avanzadas para el reciclaje de residuos como neumáticos, colchones o cables; todos ellos difíciles de reciclar.

Reciclados

Proyecto NEOREC

El reciclaje químico mejorando al reciclaje mecánico

8 de julio de 2022

Uno de los frenos con los que se encuentra la economía circular tiene que ver con las limitaciones técnicas que presentan determinados tipos de residuos complejos. Entre estos se hallan, por ejemplo, las toneladas de neumáticos fuera de uso que se generan cada año en Europa. Otro residuo complejo es la espuma de poliuretano procedente de materiales de desecho del sector de la automoción, colchones o derivados, que suele terminar en el vertedero. Para dar una segunda vida a este tipo de residuos, el proyecto NEOREC está desarrollando soluciones avanzadas de reciclado mecánico y químico que consigan transformar los residuos de neumáticos, colchones o cables en materiales y sustancias industriales.

Se están aislando y seleccionando microorganismos que biodegraden anaeróbicamente biopolímeros más rápido que los organismos convencionales.

El principal objetivo del proyecto NEOREC es reducir el consumo de recursos, introduciendo de nuevo en la cadena de valor materiales de alto valor añadido; y generando productos o subproductos que pueden emplearse en el sector plástico, logrando minimizar el impacto medioambiental que supone su acumulación. Todo ello, gracias la investigación para el desarrollo de nuevos procesos de reciclado mecánico y químico de residuos plásticos complejos.

La investigación está centrándose en el desarrollo de procesos de reciclado de seis tipos de residuos plásticos complejos: residuos de poliéster mediante despolimerización parcial y SSP; residuos de fibras naturales y sintéticas mediante craqueo químico y térmico; residuos de bioplásticos mediante craqueo biológico; residuos de elastómeros tipo caucho mediante el uso de ultrasonidos; residuos termoestables tipo espumas de poliuretano y residuos termoplásticos de tipo polietileno reticulados. Además, el proyecto ampliará el conocimiento científico existente sobre todos estos procesos de reciclado y los desarrollos se complementarán con el reciclado mecánico de cada una de las familias de los plásticos (elastómeros, termoestables y termoplásticos); de forma que los conocimientos adquiridos faciliten el reciclado de otros residuos similares.

NEOREC trabaja con hasta 6 tipos distintos de residuos plásticos complejos

Según ha explicado Santiago Llopis, investigador de Reciclaje Químico en AIMPLAS, uno de los materiales con los que se está trabajando, el PET, está siendo objeto de un proceso innovador, la despolimerización parcial. “En este proceso, lo que se busca es romper la cadena de forma controlada, manteniendo un polímero con menor peso molecular que el inicial, eliminando degradaciones para luego volver a polimerizarlo. Con este proceso, se pretende reducir el impacto ambiental y económico del método más tradicional de despolimerización”. El proceso se llevó a cabo utilizando un exceso de EG (etilenglicol) en ausencia de catalizador y ajustando el tiempo y la temperatura. “Tanto el tiempo como la temperatura son factores determinantes en la formación de los oligómeros, teniendo en cada uno de los casos, una relación directa entre temperatura o tiempo, y peso molecular. A medida que aumentamos el tiempo de exposición, disminuye el peso molecular. De igual forma sucede con la temperatura”. La principal conclusión de las investigaciones sobre la despolimerización parcial del PET es que “posee un alto potencial como técnica de reciclado químico debido a las suaves condiciones experimentales, los bajos tiempos de reacción, la facilidad experimental y el bajo consumo energético”.

Se pretende reducir el consumo de recursos, introduciendo en la cadena materiales de alto valor añadido

El PET está siendo objetivo de un proceso innovador: despolimerización parcial

Mediante pequeñas rupturas de las cadenas poliméricas, se preparan los residuos para que puedan ser posteriormente trabajados mediante reciclado mecánico.

Eva Verdejo, investigadora en AIMPLAS, destaca que el proyecto NEOREC “se centra en los nuevos enfoques de materiales reciclados”. Verdejo subraya que la investigación nace para solucionar problemas de residuos que actualmente tienen difícil reciclabilidad y que acaban en los vertederos. “Durante el proyecto NEOREC, se ha desarrollado en AIMPLAS toda una serie de técnicas que dan solución a estos residuos: envases, residuos eléctricos y electrónicos, colchones, neumáticos, etc. En todos ellos, vamos a obtener residuos de tipo plástico a los que vamos a cortar las cadenas para obtener sustancias intermedias con las que, a su vez, volver a obtener otra vez materiales reciclados. Por otro lado, en algunos de los residuos lo que haremos serán pequeñas rupturas de las cadenas para que puedan ser posteriormente trabajados mediante reciclado mecánico. En el fondo, son por lo tanto procesos de reciclado químico y reciclado mecánico mejorado”. La científica asegura que “se ha demostrado que todos ellos tienen una viabilidad técnica clara”. Respecto a la viabilidad económica, señala que “es positiva, aunque lógicamente cuando este tipo de procesos sean introducidos en el mercado, los costes irán reduciéndose”.

“Se ha demostrado que todos los procesos de reciclaje desarrollados tienen una viabilidad técnica clara”
El reciclaje eficiente y sostenible de cables y demás residuos eléctricos y electrónicos es otro de los objetivos de NEOREC.

Las tecnologías y procesos que están desarrollándose en el marco del proyecto NEOREC serán aplicados también en un futuro a una gran cantidad de residuos. Los procesos de reciclaje químico que se estudian incluyen la degradación anaeróbica. El objetivo es aislar y seleccionar microorganismos que biodegraden anaeróbicamente biopolímeros más rápido que los organismos convencionales, lo que ayudará a establecer un proceso de reciclaje más eficiente.

Con AIMPLAS como principal socio del proyecto, NEOREC cuenta también con varias empresas colaboradoras: ACTECO, ESLAVA PLÁSTICOS, OMAR COATINGS, PET COMPAÑÍA PARA SU RECICLADO, UBE, PAVIGYM y GIRSA. El proyecto cuenta con la financiación de la Conselleria d’Economia Sostenible, Sectors Productius, Comerç i Treball de la Generalitat Valenciana a través de ayudas del IVACE con la cofinanciación de los fondos FEDER de la UE, dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2021-2027, con nº de expediente IMDEEA/2021/96. Estas ayudas están dirigidas a centros tecnológicos de la Comunitat Valenciana para el desarrollo de proyectos de I+D de carácter no económico realizados en cooperación con empresas para el ejercicio 2021.