Encuentran por primera vez microplásticos en la sangre y los pulmones humanos

Prácticas sostenibles

Encuentran por primera vez microplásticos en la sangre y los pulmones humanos

Los plásticos con más presencia en la sangre fueron el PET, el PE y polímeros de estireno

16 de mayo del 2022

Los microplásticos están también en el torrente sanguíneo de las personas. Así lo ha demostrado un estudio realizado por científicos de la Universidad Libre de Amsterdam. El hallazgo se suma a otra reciente investigación realizada por científicos británicos de la Facultad de Medicina de Hull York, que han descubierto microplásticos en “las secciones más profundas de los pulmones humanos”.

Tres cuartas partes de las personas del estudio tenían microplástico en la sangre

El descubrimiento de los microplásticos en la sangre forma parte de un proyecto de investigación denominado Immunoplast que está analizando las consecuencias inmunotoxicológicas que provoca en los humanos la contaminación por partículas plásticas. Los investigadores de la Universidad Libre de Amsterdam desarrollaron un método de análisis destinado a detectar micropartículas y nanoplásticos en la sangre humana a nivel de trazas. El método se aplicó a la sangre de 22 donantes anónimos. Esta sangre se examinó en busca de la presencia de cinco polímeros diferentes. También se determinó la cantidad en la que cada uno de los polímeros estaban presentes en la sangre.

Los microplásticos y nanoplásticos están también en la atmósfera y pueden recorrer distancias de más de 2.000 kilómetros.
La concentración de microplásticos hallada en la sangre fue de 1,6 µg/ml, el equivalente a una cuchara de postre en 1.000 litros de agua (diez bañeras grandes).

Tres cuartas partes de los sujetos de estudio resultaron tener plásticos en la sangre. El estudio proporciona, por primera vez, evidencia de que las partículas de plástico pueden ingresar al torrente sanguíneo de los humanos. Mientras que las investigaciones anteriores se habían basado en experimentos de laboratorio, este estudio demuestra que las personas estás absorbiendo microplásticos en el entorno de su vida diaria y que las cantidades pueden ser detectadas y medidas en la sangre.

Los plásticos con más presencia en la sangre fueron el PET, el PE y polímeros de estireno

La concentración total de partículas de plástico que se halló de media fue de 1,6 µg/ml, el equivalente a una cuchara pequeña de postre en 1000 litros de agua (diez bañeras grandes). Una cuarta parte de los donantes analizados no tenían cantidades detectables de partículas de plástico de ningún tipo en la sangre. El tereftalato de polietileno (PET), el polietileno y los polímeros de estireno fueron los tipos de plástico más comunes que se encontraron en las muestras de sangre, seguidos del polimetacrilato de metilo. También se analizó el polipropileno, pero todas las concentraciones halladas de este material fueron demasiado bajas para medirlas con precisión.

¿Hay peligro para la salud? Es la pregunta a la que habrá que dar respuesta tras el descubrimiento. ¿Con qué facilidad pueden pasar estas partículas del torrente sanguíneo a los tejidos, por ejemplo, a órganos como el cerebro? “Es el primer conjunto de datos de este tipo que tenemos. Debemos ampliar nuestro conocimiento para comprender hasta dónde llega el alcance de la contaminación plástica en los cuerpos de las personas y si es dañino para nuestra salud”, ha explicado Marja Lamoree, miembro del equipo de científicos que realizó la investigación.

En los pulmones, se han encontrado 39 tipos de microplásticos en 11 de 13 muestras

Otra investigación realizada por un equipo de la Facultad de Medicina de Hull York (Reino Unido) demuestra que la inhalación de microplásticos por parte de las personas es una realidad. Anteriormente, se habían encontrado fibras sintéticas en el tejido pulmonar, pero los estudios son limitados y ninguno había llegado a confirmar la presencia de microplásticos. El nuevo estudio ha encontrado 39 microplásticos en 11 de las 13 muestras de tejido pulmonar analizadas.

Estos estudios demuestran que los microplásticos están siendo inhalados y absorbidos por el cuerpo humano en nuestra vida diaria.

“Anteriormente, se habían encontrado microplásticos en muestras de autopsias de personas fallecidas. Este es el primer estudio sólido que demuestra que hay microplásticos en los pulmones de personas vivas. También demuestra que están en las partes internas del pulmón. Las vías respiratorias son muy estrechas. Nadie imaginaba que los microplásticos podrían estar llegando ahí, pero claramente lo están haciendo. La caracterización de los tipos de microplásticos y los niveles de presencia que hemos encontrado aportará condiciones realistas para experimentos de exposición en laboratorio con el objetivo de determinar los impactos que esto tiene en nuestra salud”, ha explicado la doctora Laura Sadosfky, titular de Medicina Respiratoria de la Facultad de Hull York.

Se desconoce el alcance de los riesgos para la salud humana

La investigación encontró 11 microplásticos en la parte superior del pulmón, 7 en la parte media y 21 en la parte inferior. “Fue un hallazgo completamente inesperado”, comenta la doctora Sadosfky. “No esperábamos encontrar tal cantidad de partículas en regiones tan inferiores de los pulmones, y de ese tamaño. Es sorprendente dado el tamaño de las vías respiratorias, pensábamos que este tipo de partículas se filtraban o quedaban atrapadas antes de llegar a zonas tan profundas de los pulmones”. Los investigadores encontraron que los microplásticos más abundantes eran el polietileno que puede proceder de, por ejemplo, envases de plástico degradados o bolsas de plástico; nailon, presente en productos tan comunes como la ropa; así como resinas que podrían provenir de caminos y carreteras degradados, marcas de pintura o caucho de neumáticos. El pasado mes de febrero, otro estudio demostraba la presencia de nanoplásticos en el aire que eran arrastrados más de 2.000 kilómetros por el viento y otros fenómenos meteorológicos. También existen investigaciones que han demostrado la presencia de estos fragmentos plásticos en deposiciones atmosféricas que se recogieron durante 14 meses en distintas áreas silvestres y hasta 11 parques nacionales de EE.UU. La mayor parte de los residuos detectados eran microfibras procedentes de productos textiles y materiales industriales, microperlas desprendidas de pinturas, recubrimientos, barnices o esmaltes.

Consultar sobre este tema