¿Es posible la economía circular de los envases plásticos flexibles?

REGULACIONES Y LEYES

¿Es posible la economía circular de los envases plásticos flexibles?

Los envases flexibles son de momento insustituibles en muchas aplicaciones; las consecuencias serían peores para el medioambiente.

24 de mayo del 2022

Los envases flexibles son el segmento de mayor crecimiento dentro del sector del packaging. Sin embargo, este tipo de envases supone también uno de los mayores retos para abordar la transición hacia una economía circular de los plásticos. Una gran mayoría de estos envases son de un solo uso, con unas tasas de reciclaje bajas, y elevado porcentaje de fuga hacia el medio ambiente.

La Fundación Ellen MacArthur ha publicado un nuevo informe en el que detalla las acciones que es necesario implementar en el sector de los envases flexibles para lograr una verdadera economía circular en el sector plástico. El documento recuerda que “2025 está a la vuelta de la esquina” y por ello “hay que ayudar a las organizaciones a lograr sus objetivos en economía circular de los plásticos, proporcionando soluciones prácticas para los embalajes flexibles”. El informe identifica hasta 21 acciones “urgentes y necesarias” para conseguir los objetivos que deben cumplir los envases plásticos en 2025. 

El packaging flexible es uno de los mayores retos cuando se aborda la transición hacia la economía circular 
La Fundación propone utilizar plásticos convencionales o sustituirlos por plásticos biodegradables o compostables cuando sea posible.

La Fundación ha reservado un espacio web para detallar todas estas acciones y estrategias que pueden ayudar a conseguir los objetivos. La primera de las medidas que, en opinión de la entidad, deberían adoptarse consiste en intentar eliminar el packaging flexible siempre que sea posible ya que solo con esta decisión se conseguiría hacer desaparecer muchos de los residuos plásticos que hoy acaban en el medio ambiente. “Hace falta un mayor nivel de compromiso y esfuerzo a través de la eliminación directa de todos los envases innecesarios y explorar otras soluciones innovadoras upstream como, por ejemplo, la reutilización”.

Muchos envases flexibles son de un solo uso, se reciclan poco y acaban en el medioambiente

Actualmente, muchos de los envases flexibles de un solo uso no pueden ser eliminados sin consecuencias para el medio ambiente. Por ello, la Fundación propone utilizar plásticos convencionales o sustituirlos por plásticos biodegradables o compostables, además de escalar los sistemas de reciclaje. “A menos que se realicen esfuerzos simultáneos y sin precedentes en el diseño, infraestructura y legislación de estos envases; es poco probable que se consiga su circularidad en un futuro cercano”, señala el informe.

La Fundación reconoce que “actualmente no es posible alejarse por completo de los envases flexibles de un solo uso sin consecuencias negativas no deseadas”. Sin embargo, sí identifica algunos tipos de envases sobre los que las empresas “deberán tomar una decisión acerca de qué material usar”, incorporando en la toma de esta decisión las implicaciones sobre las posibilidades de abastecimiento y disponibilidad actual y futura. Entre las claves que propone la institución menciona “la sustitución del plástico flexible por plástico compostable o biodegradable, diseñado apropiadamente y escalable formalmente dentro de las estructuras de recogida, clasificación y reciclaje/compostaje”.

“Hace falta un mayor nivel de compromiso y esfuerzo a través de la eliminación de todos los envases innecesarios y explorar otras soluciones innovadoras upstream como, por ejemplo, la reutilización”.

“Es poco probable que se consiga la circularidad de los envases flexibles en un futuro cercano”

El informe cree que, debido a las actuales limitaciones en las técnicas de reciclaje mecánico, solo una pequeña parte de los envases flexibles que se envían a reciclar se transforman en material reciclado de alta calidad. “Esto significa que incluso en un sistema de reciclaje optimizado al máximo, solo alrededor del 45% de los plásticos destinados a fabricar envases flexibles serán reciclados, el resto deberá proceder de insumos vírgenes. Especialmente, en el envasado de alimentos. Es incluso probable que las necesidades de material virgen sean mayores debido a la falta de disponibilidad de materiales reciclados con una calidad suficiente para el contacto con alimentos”.

El informe también identifica carencias en el reciclaje químico de cara al aprovechamiento de residuos de envases flexibles. La Fundación enumera algunas “pérdidas de rendimiento” en estas tecnologías. “Incluso si se realizan cambios de diseño radicales en todos los envases flexibles, un proceso de reciclaje químico siempre tendrá importantes pérdidas de rendimiento. La cantidad de polímero obtenido tras la polimerización en relación con la cantidad de polímero que entra en la unidad de pirólisis se encuentra generalmente en un 30%-50%. Es decir, existe una pérdida de entre el 50-70%”.

El informe también identifica carencias en el reciclaje químico de cara al aprovechamiento de residuos de envases flexibles.

Solo una pequeña parte de los que se reciclan, se convierten en material de alta calidad

Los plásticos biodegradables y compostables deben formar parte de la estrategia para reducir el uso de envases flexibles. “Recicladores de productos orgánicos, marcas y autoridades políticas deben identificar colectivamente los mecanismos que tienen que implementarse para permitir la comercialización de formatos de envases compostables y no compostables, sin causar contaminación en los sistemas de compostaje o reciclaje”. La Fundación considera que estos mecanismos deben incluir tecnologías eficientes, apoyo financiero, sistemas de control y protocolos de actuación bien definidos. “Todo esto permitirá tomar decisiones mejor informadas y saber en todo momento cuál es el papel que deben desempeñar los plásticos compostables en aplicaciones de reciclaje que no admiten la recolección de desperdicios de alimentos ni reducen por sí solos la contaminación”.

Sin innovación para alejarse de los envases flexibles, no se conseguirá una economía circular para los plásticos. Muchos envases flexibles no pueden eliminarse pues hacerlo tendría consecuencias no deseadas. Tanto el reciclaje como los materiales que podrían servir como alternativa tienen limitaciones inherentes. Se necesita una gama de soluciones más amplia. La Fundación Ellen MacArthur cree que un camino prometedor para encontrar estas soluciones es invertir en reutilización, explorando la oportunidad de repensar no solo el embalaje, sino incluso el producto o los modelos de entrega.

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