La aprobación definitiva de la Ley de Residuos es para el sector una oportunidad perdida para dar verdadero impulso a la economía circular

REGULACIONES Y LEYES

La aprobación definitiva de la Ley de Residuos es para el sector una oportunidad perdida para dar verdadero impulso a la economía circular

El nuevo texto actualiza la delimitación de la responsabilidad del productor del residuo

18 de mayo del 2022

La Ley de Residuos y Suelos Contaminados quedó aprobada el pasado 31 de marzo. El Pleno del Congreso votaba las enmiendas del Senado incorporadas al proyecto ley. El texto definitivo incluye por lo tanto las enmiendas que se introdujeron en la Cámara Alta, concluyendo su tramitación parlamentaria y quedando lista para su entrada en vigor

Plantea reducir un 50% el consumo de plásticos de un solo uso en 2026 y un 70% en 2030

A través de esta iniciativa se incorporan a nuestro ordenamiento jurídico la Directiva (UE) 2018/851, así como las principales obligaciones derivadas de la Directiva (UE) 2019/904 relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente, conocida también como la Directiva sobre plásticos de un solo uso. Además, el texto actualiza ciertos aspectos de la Ley de residuos y suelos contaminados del año 2011, como la delimitación de la responsabilidad del productor del residuo, la aplicación de los conceptos de subproducto y fin de la condición de residuo, la actualización del régimen sancionador o el refuerzo de la recogida separada.

La sustitución de unos materiales por otros será en muchos casos menos eficiente y sostenible que el plástico, según la industria.

El plástico no reciclado de los envases se gravará con 0,45 €/Kg.

Entre los objetivos de la norma, tal y como indica en su articulado, se encuentra ״la prevención y la reducción de la generación de residuos y de los impactos adversos de su generación y gestión, la reducción del impacto global del uso de los recursos״, así como ״prevenir y reducir el impacto de determinados productos de plástico en la salud humana y en el medio ambiente״.

La nueva ley se propone reducir un 50% el volumen del consumo de plásticos de un solo uso en 2026, con respecto a 2022. La reducción aspira a alcanzar en 2030 un 70%, también con respecto a 2022.Están sujetos a esta reducción los vasos para bebidas, incluidos sus tapas y tapones, y los recipientes para alimentos. Para cumplir con estos objetivos, la ley establece que ״todos los agentes implicados en la comercialización fomentarán el uso de alternativas reutilizables o de otro material no plástico״. Además, a partir del 1 de enero de 2023, se deberá cobrar un precio por cada uno de los productos de plástico, siendo diferenciados en el ticket de venta.

Se prohíbe la utilización de microesferas de plástico de menos de 5 mm.

La norma también introduce un impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables. Estarán sujetas a este gravamen la fabricación, la importación o la adquisición intracomunitaria de estos productos, salvo en el caso de medicamentos, productos sanitarios, alimentos para usos médicos especiales o preparados para lactantes de uso hospitalario. La base imponible del impuesto estará constituida por la cantidad de plástico no reciclado presente en el envase, que se gravará con 0,45 euros por kilogramo.

A partir de 2023, se deberá cobrar un precio por cada uno de los productos de plástico, siendo diferenciados en el ticket de venta.

También se prohíbe la introducción en el mercado de productos de plástico como bastoncillos de algodón, pajitas (con ciertas excepciones), cubiertos, platos, agitadores de bebidas, palitos destinados a sujetar globos, recipientes para alimentos y bebidas de poliestireno expandido, todos los productos de plástico oxodegradable y las microesferas de plástico de menos de 5 mm. Como complemento a la normativa europea, esta ley también determina que, en relación con ciertos productos de plástico no compostable, como bandejas, artículos monodosis, anillas de plástico y palitos de plástico usados por el sector alimentario, los agentes comercializadores deberán impulsar su sustitución por alternativas reutilizables y otros materiales tales como plástico compostable, madera, papel o cartón.

El sector comparte los objetivos de la ley, pero cree que las medidas son contrarias a estos objetivos

El texto introduce también un impuesto sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración de residuos. Este tributo, de carácter indirecto, recaería ״sobre la entrega de residuos en vertederos, instalaciones de incineración o de coincineración para su eliminación o valorización energética״. Además, prevé la implantación de nuevas recogidas separadas de residuos para biorresiduos domésticos, antes del 30 de junio de 2022 para las entidades locales con más de 5.000 habitantes, y antes del 31 de diciembre de 2023 para el resto de municipios. Asimismo, establece la recogida de residuos textiles, de aceites de cocina usados, de residuos domésticos peligrosos y de residuos voluminosos antes del 31 de diciembre de 2024.

Por otra parte, para ״reducir el consumo de envases de un solo uso״, las administraciones públicas ״fomentarán el consumo de agua potable en sus dependencias y espacios públicos mediante el uso de fuentes״. Asimismo, determina que en ״los establecimientos del sector de la hostelería y restauración״ siempre se deberá ofrecer a los consumidores ״la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita״.

El texto de la nueva ley recoge la importancia de la educación ambiental para concienciar a la ciudadanía.

La industria plástica comparte los objetivos que persigue la nueva norma, pero considera su tramitación ״una oportunidad perdida״ ya que ״muchas de las medidas que incorpora van en contra de su propia finalidad״. Tanto el impuesto a los envases plásticos no reutilizables como los objetivos de reducción en la fabricación de productos plásticos con medidas que la industria valora como ״un duro golpe para el sector״. ״Son medidas discriminatorias ya que solo afectan a los plásticos y desde la industria no creemos que sean una solución para fomentar la economía circular, sino que derivarán en la sustitución de unos materiales por otros que en muchos casos serán menos eficientes y menos sostenibles que los plásticos״, han señalado desde la plataforma esPlásticos.

Impuesto y objetivos de reducción son para la industria “un duro golpe”

״Nos hubiera gustado que se aprobara la enmienda propuesta en el Senado para darle carácter finalista al impuesto y que los ingresos obtenidos a partir de él hubieran estado destinados a fomentar la circularidad y la sostenibilidad de la industria. Que no sea así solo demuestra el carácter recaudatorio de un impuesto que consideramos injusto y que va a afectar muy negativamente a muchas empresas del sector״, comentan fuentes de la industria. ״No estamos en contra de que se establezcan impuestos para mejorar la gestión de todos los residuos, pero no solo a los plásticos. De hecho, siempre hemos estado de acuerdo con el establecimiento de un impuesto al depósito en vertedero que recoge la ley. Para el sector, al final de su vida útil los plásticos no son residuos, sino recursos. Por eso, nuestro objetivo es que ningún producto de plástico acabe en un vertedero״. En el sector, preocupa también la distorsión que puede provocar en el mercado el ״impulso tan rápido al uso de materia prima reciclada״. ״Tememos que la demanda pueda superar con creces a la oferta y provocar importantes subidas de precio״ .״Desde la industria esperamos que, a la larga, los criterios científicos se impongan en la toma de decisiones sobre sostenibilidad y creemos fundamental fomentar la conciencia crítica de la sociedad. Por eso, nos parece positivo que la ley recoja la importancia de la educación ambiental para concienciar a la ciudadanía y fomentar la reducción de la generación de residuos, sean de los materiales que sean, la reutilización y el reciclaje. Solo así conseguiremos implantar una verdadera economía circular que garantice el equilibrio entre el desarrollo social, económico y medioambiental de nuestra sociedad.

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