La lenta degradación del PLA

El PLA no libera más carbono que el que libera el plástico derivado del petróleo, y las bacterias marinas son igual o incluso menos eficientes degradando los productos de PLA.

Biobasados

La lenta degradación del PLA

El PLA no se degrada en el mar más rápido que otros plásticos de origen petroquímico

25 de mayo del 2022

El PLA no se degrada en el mar más rápidamente que plásticos procedentes del petróleo como el polietileno o poliestireno. Así lo demuestra un reciente estudio realizado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona en colaboración con el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC) de Vigo. Aunque ya se había comprobado que el PLA solo se biodegrada a temperaturas superiores a 60°C, se pensaba que este material de origen biológico sí era más sensible a la fotodegradación provocada por la luz solar. La nueva investigación ha demostrado que tampoco la fotodegradación acelera la biodegradación del PLA ni facilita a las bacterias marinas el trabajo de descomposición del polímero.

Tampoco la luz solar acelera la biodegradación del PLA

Los científicos hicieron pruebas con diversos tipos de plástico que fueron expuestos a distintas condiciones de temperatura y radiación solar en el océano. Se realizaron análisis del carbono orgánico que liberaban como consecuencia del proceso de degradación y también se midió la capacidad, rapidez y eficiencia de las bacterias marinas para degradar ese carbono. Los resultados revelaron que el PLA no libera más carbono que el que libera el plástico derivado del petróleo, y las bacterias marinas son igual o incluso menos eficientes degradando los productos de fotodegradación del PLA.

El PLA era un candidato para sustituir a los plásticos tradicionales en aplicaciones de un solo uso, pero ahora se habla de su posible prohibición para estos artículos.

“Que el plástico sea biodegradable no quiere decir que se degrade en cualquier condición”, explica en el estudio Cristina Romera-Castillo, investigadora del ICM-CSIC. “Por ejemplo, el plástico compostable necesita temperaturas de más de 50°C para ser biodegradado, y esto no ocurre ni en el océano ni en otros muchos entornos naturales. […] Nuestros resultados muestran que se debe tener especial cuidado con los plásticos biodegradables ya que su degradación en el agua podría no ser más rápida que la de los plásticos a base de petróleo”.

“Que el plástico sea biodegradable no quiere decir que se degrade en cualquier condición”, explica el estudio

Además, los experimentos revelaron que cuanto más tiempo tenga el plástico, más contaminante es. “Esto se debe a que el plástico va perdiendo los aditivos que lo protegen de la degradación como consecuencia del impacto de la luz solar y la erosión, produciéndose una mayor liberación de compuestos químicos en el agua, ya sean del propio polímero o aditivos que se incorporan durante la fabricación para otorgar al material forma, color, flexibilidad y otras propiedades”, detalla Romera-Castillo. 

Muy utilizado en forma de filamentos para impresión 3D, en España el consumo de PLA no termina de despegar. La incertidumbre regulatoria frena al mercado de este material.

El mismo equipo de científicos ha realizado otra investigación, también publicada recientemente, en la que estiman que el plástico que acaba en el mar libera cada año 57.000 Tms. de carbono orgánico, más del doble de lo que sugerían estudios anteriores. “Se presume que la mayor parte del plástico que se encuentra en el océano está envejecido y liberando más partículas en el mar de las que se pensaba anteriormente. Esto podría tener la capacidad de alterar la biogeoquímica del ciclo del carbono en el océano”, asegura este estudio.

Cuanto más tiempo tenga el plástico, más contaminante es

Hay un lado positivo de este último descubrimiento. El carbono orgánico que libera el plástico es el mismo que sirve a las bacterias de la cadena trófica del mar. Romera-Castillo y su equipo han comprobado cómo estas bacterias son capaces de degradar algunos de los compuestos que libera el plástico y esto está ayudando a minimizar el impacto sobre el ecosistema de estos materiales y las sustancias que desprenden. “Los compuestos liberados por el plástico podrían ser resistentes a la degradación y acumularse en el océano, pero hemos visto que, al menos una parte de ellos, pueden ser utilizados por las bacterias”, ha señalado Marta Sebastián del ICM-CSIC, coautora del estudio. A partir de este hallazgo, los científicos continuarán investigando para ver si las bacterias podrían utilizarse como un remedio biológico para la recuperación de ambientes contaminados por residuos plásticos.

Según los últimos datos ofrecidos por European Bioplastics (EUPB), el ácido poliláctico (PLA) seguirá incrementando su producción en los próximos años, gracias sobre todo a nuevas inversiones destinadas a la creación de plantas productivas en Asia, EE.UU. y Europa. En España, su demanda no pasa por un buen momento, según han revelado a P&C fuentes del mercado. “El PLA lo usamos muy poco porque por temas regulatorios lo quieren prohibir, y lo que ya está fabricado es lo que puedes encontrar a día de hoy en el mercado. Como la normativa todavía no está muy clara, las empresas no saben qué hacer y no hay mucho movimiento en el mercado”, han explicado estas fuentes.

El plástico que acaba en el mar libera cada año 57.000 Tms. de carbono orgánico, más del doble de lo que sugerían estudios anteriores.

Bruselas publicará en julio su decisión sobre la biodegradabilidad del PLA y otros materiales

El mercado de los plásticos biodegradables y compostables está pendiente de conocer los resultados de las investigaciones y estudios que la Comisión Europea está realizando sobre estos materiales, muchos de los cuales podrían estar llamados a sustituir a los plásticos tradicionales en diversas aplicaciones como, por ejemplo, las de un solo uso. EUPB lleva tiempo denunciando que esta incertidumbre regulatoria está afectando mucho al crecimiento del mercado de estos materiales. Aunque las previsiones indican que se trata de un mercado cuyo tamaño podría hasta triplicarse en los próximos años, la falta de una regulación clara y definitiva lastra este crecimiento.

Angelo Innmamorati, del departamento de Agricultura y Desarrollo Rural de la CE, adelantó durante la celebración del I Seminario Internacional de Biotecnología aplicada a los Plásticos organizado por AIMPLAS, que el próximo mes de julio se comunicará muy probablemente la decisión de Bruselas sobre la biodegradabilidad de estos plásticos. “Ya hay terminados hasta nueve estudios y otros tantos que aún no se han publicado. La CE ha solicitado la opinión de varios expertos sobre aspectos como la biodegradabilidad de los plásticos y bioplásticos en entornos naturales y marinos. La intención es desarrollar todo un marco político y legislativo sobre los plásticos biodegradables y compostables”, manifestó Innmamorati.

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