PRECIOS

Las tarifas de las poliamidas 6 y 6.6 alcanzan máximos históricos en mayo

25 de mayo del 2022

Los precios de las poliamidas 6 y 6.6 finalizan el quinto mes del año con nuevas subidas, algo más suaves que las aplicadas en marzo y abril, pero que aún se resisten a bajar en junio.

Los compradores tienen pocas esperanzas en un abaratamiento. No obstante, ha comenzado a especularse que los precios podrían haber tocado techo, por lo que podrían mantenerse o comenzar a descender en los próximos meses. La baja disponibilidad, el encarecimiento de las materias primas básicas y los costes energéticos continúan sosteniendo la opinión de los más pesimistas, que no ven tan fácil que los precios se mantengan o suavicen.

En Europa, la volatilidad de los precios del gas natural y los esfuerzos para hacer frente a los costos de producción, que se han situado por “las nubes”, han seguido siendo el tema de conversación clave en los mercados de la poliamida 6 y 6.6. El sector se ha visto inexorablemente afectado y no se descarta que pudiera verse aún más perjudicado ante una reducción drástica de la cantidad de gas suministrado por Rusia a Europa. Los precios del gas se vienen situando en niveles récords alarmantes en Europa y no se descarta que puedan seguir subiendo. 

Los precios de la poliamida 6 y poliamida 6.6 han vuelto a incrementarse en mayo con subidas sensiblemente más bajas que las de marzo y abril, lo que ha vuelto a situar a las tarifas de ambas poliamidas en niveles históricos.

Aunque la mayor parte de los agentes del sector coinciden en señalar que la oferta de poliamidas 6 y 6.6 es limitada, los compradores consultados apuntan que, si bien cuesta encontrar material, si se necesita y se busca, se termina encontrando. “Es cierto que cuesta y que la disponibilidad se ha reducido en los últimos meses, pero ha habido momentos peores”, explica uno de ellos. Mientras otro manifiesta: “He acudido a varios proveedores y al final uno de ellos me ha proporcionado el material que necesitábamos”. 

Aquellos transformadores, que cuentan con proveedores habituales y con los que mantienen un contrato no han encontrado demasiada dificultad para adquirir el material necesario. “Nosotros no hemos tenido problemas, ya que nuestro proveedor habitual nos ha servido material suficiente. Quisimos hacernos con algo más de lo acostumbrado por previsión, pero nos dijeron que solo podían servir la cantidad de siempre”, declara un comprador.

Los vendedores, por su parte, indican que la disponibilidad es aceptable. “Si se necesita y se está dispuesto a pagar el precio que se indica, hay material en el mercado”, señala uno de los distribuidores; mientras que otro vendedor señala: “No hemos tenido problemas de disponibilidad, hemos realizado mayores stocks en el pasado para no quedarnos sin materia prima”.

La demanda, aunque ha sido constante en mayo, no se puede decir que haya sido más alta que en abril, lo que ha permitido que el mercado, tanto de poliamida 6, como de 6.6 , haya comenzado a balancearse. El descenso del consumo de estos materiales en la industria de automoción ha tenido mucho que ver.

La demanda final de poliamida 6 se mantuvo estable con niveles saludables en empaque, textil, extrusión, película y otras aplicaciones. La desaceleración en el sector del automóvil fue un lastre para la demanda de poliamida 6 y poliamida 6.6, pero el impacto en los volúmenes de venta de poliamida 6.6 fue más agudo”, señala uno de los vendedores.

En mayo, al igual que ocurrió en abril, la demanda de poliamida 6 y 6.6 ha sido bastante floja para la mayor parte de los suministradores. El consumo comenzó a desacelerarse a principios de marzo, tras los cierres temporales de varios centros de los principales fabricantes de automóviles de Europa occidental y central. En cambio, el consumo en otros sectores se mantiene con buen tono.

Tanto compradores, como vendedores de poliamida 6 y 6.6 coinciden en señalar que estos mercados se están moviendo en un contexto perplejo y altamente inflacionario que dificulta la estabilidad. Los altos costes del transporte, de las materias primas y aditivos, así como la dificultad de abastecimiento de algunos de ellos, como es el caso de la fibra de vidrio, están dificultando la producción de estos plásticos técnicos. 

“La demanda de poliamida 6 y 6.6 en mayo ha sido constante, aunque los precios empiezan a ser demasiado altos y algunos clientes posponen los pedidos, siempre y cuando cuenten con stock”, señala uno de los distribuidores consultados.

Los productores de poliamidas han vuelto a incrementar sus tarifas en mayo. “Los precios han continuado moviéndose al alza, aunque con menor brío que en abril”. La mayor parte de los fabricantes de poliamida 6 y 6.6 insisten en que su prioridad sigue siendo garantizar la seguridad del suministro en las cadenas de valor de toda la industria, para lo que es preciso repercutir los costes de producción. Vigilar las tarifas al menos una vez al mes, para ajustarlas a la posible variación de los costes extraordinarios de energía y materias primas parece ser indispensable, tanto para productores de poliamida 6 y 6.6, como para los transformadores.  

Ucrania es un destacado productor de amoníaco y desde que comenzara el conflicto armado entre Rusia y Ucrania, se han cerrado plantas. La fabricación de poliamida 6.6 no puede llevarse a cabo sin amoníaco, pues es un precursor clave en la elaboración de la poliamida. La escasez de amoniaco podría presionar más aún los precios, que, en estos momentos, ya son muy altos. Esta situación está perjudicando al mercado europeo de poliamida, ya que otras plantas en Europa podrían cerrar, como consecuencia de los desorbitados costes de producción. 

Pese a que se rumorea que los precios de poliamida 6 y poliamida 6.6 han llegado a su techo y que en junio podrían comenzar a bajar, también hay quien cree que podrían seguir subiendo, si los costes de producción continúan aumentando. Se teme que nuevos encarecimientos pudieran terminar dañando la confianza del sector y afectar al consumo

Algunos consumidores están en la búsqueda de otros materiales sustitutivos más económicos, como el PP con cargas de fibra de vidrio, para nuevos proyectos. No obstante, la sustitución no resulta fácil, ya que la idoneidad para su aplicación en piezas dependerá del tiempo y del uso para el que se requiera el material.

Además, algunas pequeñas y medianas empresas del sector, incapaces de afrontar la inflación de precios, han expresado sus dudas sobre la continuidad de su actividad, si la situación no mejora en los próximos meses. 

Los productores de poliamidas, tanto 6, como 6.6, tampoco lo tienen fácil. No solo porque han de asumir parte de los costes de producción, reduciendo sus márgenes, sino también por la dificultad de adquirir algunas cargas y aditivos, como la fibra de vidrio, cuya disponibilidad no ha mejorado y los precios continúan siendo muy altos. Aunque los compradores de fibra de vidrio que cuentan con contratos de continuidad y que son clientes habituales desde hace tiempo, no suelen tener problemas en aprovisionarse de estos aditivos, estos han de aceptar unos altos precios. Los transformadores que tienen verdaderos problemas para hacerse con esta materia prima son aquellos que no se abastecen mediante contrato de continuidad.

Las subidas de precio de la poliamida 6 y 6.6 han oscilado entre 150 y 300 €/Tm. en mayo, con respecto a abril, debido a que los productores han incluido el sobrecoste de la energía. También se han registrado subidas más altas, que en ningún caso han sobrepasado los 500 €/Tm.

Estas nuevas subidas de tarifas han debilitado la demanda de aquellos compradores que aún tenían material suficiente en sus almacenes, posponiendo sus pedidos a junio. Otros han reducido sus pedidos en la medida de sus posibilidades.

La diversidad de tarifas de poliamida 6 y 6.6 es bastante amplia, ya que varían dependiendo de si la venta se realiza al cliente final o si es para fabricantes de “compounds”, que añaden aditivos, fibra de vidrio o la colorean para después venderla. También varían las tarifas según la composición, origen o procedencia del producto, del volumen del pedido y aplicaciones.

Se estima que los precios de la poliamida 6 han acumulado una subida de en torno al 18-28% en los cinco primeros meses de 2022, llegando a niveles máximos históricos en el mes de mayo.

La cotización de la poliamida 6 virgen basculó en mayo entre 3,80 y 3,95 €/Kg. También se realizaron ofertas a precios más bajos, que oscilaron entre 3,59 y 3,80 €/Kg., y también más altos, registrándose alguna oferta por encima de los 4,15 €/Kg., incluso a 4,25 €/Kg. para pequeños volúmenes (en ventas por palets).

La poliamida 6 con fibra de vidrio se ha ofertado a los transformadores a entre 3,90 y 4,20 €/Kg., aunque también se registraron precios algo más altos, a 4,30 €/Kg., y más bajos, a 3,65-3,80 €/Kg.

En mayo la poliamida 6 reciclada negra se ha cotizado a entre 2,30 y 2,50 €/Kg., aunque también se ha realizado alguna venta a 2,29 €/Kg. Asimismo, hubo ofertas de poliamida 6 reciclada con un 30% de fibra de vidrio que oscilaron entre los 2,65 y 3,09 €/Kg.

La poliamida 6.6 reprocesada a partir de residuo postindustrial y con fibra de vidrio en distintas proporciones, se ofertó, en mayo, a entre 2,35 y 2,45 €/Kg., aunque se registraron algunas tarifas más altas, que llegaron a superar los 2,45 €/Kg., y también más bajas, dependiendo de la cantidad, color y porcentaje de fibra de vidrio u otros aditivos. 

La disponibilidad de poliamida 6 y 6.6 reciclada a partir de desperdicio post-industrial continúa siendo muy baja, ya que apenas hay “mermas” o “sobras” post-industriales de estos materiales. La industria de automoción continúa muy parada por lo que no se genera sobrante de poliamida 6 y poliamida 6.6. 

La poliamida 6.6 reciclada con un 30% de fibra de vidrio triturado y de color negro se ofreció a unos 2,50-2,60 €/Kg., si bien hubo ofertas más económicas, a 2,45 €/Kg. y también más caras, que no han llegado a superar los 2,95 €/Kg., salvo alguna excepción. En el caso de la PA 6.6 reprocesada con un 15% de fibra de vidrio transparente se cotizó a entre 2,30 y 2,40 €/Kg.

Las tarifas de blending de PA 6.6/PA 6 en negro y natural han basculado en mayo entre 2,78 y 3,01 €/Kg., dependiendo del color, los refuerzos y modificadores añadidos para aportar una mayor resistencia.

En mayo, la poliamida 6.6 virgen se cotizó a entre 5,40 y 5,70 €/Kg. Otros proveedores ofrecieron su poliamida 6.6 a precios inferiores, a entre 5,00 y 5,35 €/Kg., y también superiores, a entre 5,75 y 6,20 €/Kg., para algunas aplicaciones especialidades. El precio de la poliamida 6.6 para uso alimentario osciló entre 4,80 y 5,50 €/Kg., aunque también se registró alguna oferta más económica, a 4,70-4,75 €/Kg. y más cara, entre 5,60 y 6,25 €/Kg., para algunas aplicaciones muy especiales.Los precios de la poliamida 6.6 con fibra de vidrio oscilaron, en mayo, entre los 5,00 y 5,50 €/Kg. También más altos, llegando a alcanzar precios que han oscilado entre los 5,70- 6,30 €/Kg., para algunas aplicaciones que requieren de material de gran calidad.

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