Los retos del packaging farmacéutico sostenible

Envases y embalajes

Los retos del packaging farmacéutico sostenible

La producción de medicamentos requiere ambientes asépticos no compatibles con muchos de los nuevos materiales reciclados o biobasados que podrían ser una alternativa.

24 de mayo del 2022

El PLA es uno de los materiales que están protagonizando el cambio

La sostenibilidad es un reto especialmente desafiante para la industria farmacéutica, que debe encontrar un equilibrio entre la eficacia y seguridad del envasado y el respeto al medio ambiente. Al igual que en otros sectores, la concienciación sobre la sostenibilidad ha ido creciendo entre los consumidores. La mayoría de ellos se fijan sobre todo en el envase a la hora de identificar a un fabricante como sostenible. 

Un nuevo informe sobre las tendencias actuales en el sector farmacéutico elaborado por PMMI analiza los esfuerzos que este sector está haciendo para ser más sostenible y que el consumidor perciba el cambio. Mientras que los fabricantes buscan reducir el uso general de energía a través de máquinas y procesos más eficientes, para los consumidores el indicador más obvio de sostenibilidad es el envasado. Conceptos como reciclable, reciclado o el uso de materiales alternativos, son mensajes poderosos para el consumidor.

La industria farmacéutica está siendo más lenta en adoptar alternativas de envasado y embalaje más sostenibles.

Las propiedades barrera de los materiales cobran una importancia fundamental

El PLA aparece como uno de los materiales que están protagonizando el cambio hacia la sostenibilidad del sector farmacéutico ya que ״puede procesarse a temperaturas fácilmente controlables y requiere un 65% menos de energía para producirse״ Este tipo de alternativas de base biológica están convirtiéndose en maneras muy efectivas de comunicar al consumidor el compromiso con la sostenibilidad.

La etiqueta del envase es la forma más directa de comunicar mensajes de sostenibilidad a los consumidores. Incluyendo estos mensajes en la etiqueta del producto, el consumidor recibirá señales claras e inequívocas sobre si una empresa se toma o no en serio la gestión ambiental de su actividad. Algo tan simple como no olvidarse de incluir en la etiqueta mensajes de ״recícleme״, transmite con eficacia la idea de que ese envase es perfectamente reciclable y aprovechable. El concepto también puede aplicarse a las propiedades físicas de la propia etiqueta ya que ״las etiquetas más pequeñas son señales visuales rápidas para los consumidores sobre cómo una empresa busca minimizar el uso de materiales y mejorar la sostenibilidad de sus productos״, explica el informe.

Las nuevas formas de adquirir y consumir medicamentos inciden directamente en la estrategia de sostenibilidad de los fabricantes.

Los fabricantes de productos farmacéuticos mencionan varios aspectos importantes a la hora de caminar hacia la sostenibilidad. Un 67% de los entrevistados para la elaboración del informe citaron la reducción del peso cómo la principal estrategia. Un 53% también señalaron el incremento del uso de materia prima reciclada. Un 47% dio también importancia a la búsqueda de procesos y equipos más eficientes desde el punto de vista energético. El cambio de formatos en el envasado fue mencionado por un 40% de los fabricantes. La suma de todos estos porcentajes supera el 100% debido a que muchos de los entrevistados mencionaron varios de estos aspectos a la hora de detallar sus estrategias de sostenibilidad.

La reducción del peso, estrategia de sostenibilidad más común entre los fabricantes

Aunque el sector farmacéutico no es ajeno a la creciente preocupación por la sostenibilidad entre los consumidores, las particularidades de esta industria hacen que se enfrente a algunas barreras. En todo lo que respecta al envasado, cualquier nuevo formato o material debe ser exhaustivamente validado y certificado para cumplir con las estrictas regulaciones de esta industria. Por ejemplo, no solo debe cumplir con las condiciones de salubridad y mantenimiento del producto, también tendrá en cuenta que los cierres, sellos, tapas y otras características son seguros para los niños. El material debe tener suficientes propiedades barrera para evitar que distintos factores ambientales o filtraciones externas estropeen el contenido del envase. Los cambios hacia otros materiales también pueden suponer desafíos para los procesos productivos, como la generación de materiales o partículas en forma de polvo durante el procesamiento, un contaminante que es incompatible con el ambiente sanitario que requiere la producción de medicamentos. El resultado de todas estas circunstancias es que la industria farmacéutica ״está siendo más lenta en adoptar alternativas de envasado y embalaje más sostenibles״ ya que deben pasar por pruebas y validaciones más rigurosas antes de ser implementadas.

Para los consumidores, el indicador más obvio de sostenibilidad es el envasado.

Los nuevos materiales y formatos deben ser exhaustivamente validados

Además de todo lo anterior, el sector farmacéutico no es ajeno a los cambios que se están produciendo en la forma de adquirir y consumir medicamentos. Al igual que en otros sectores, están cambiando los canales tradicionales de compra y distribución. El comercio electrónico está ganando un espacio muy significativo en los últimos años. Aunque tiene algunas ventajas tanto para consumidores como para fabricantes y distribuidores, crea también nuevos desafíos. Aparecen nuevas consideraciones que deben tenerse en cuenta en lo que respecta a la seguridad del envasado y el embalaje, ya que los productos se van a manipular con mayor frecuencia y aumentan las posibilidades de roturas, rasgados o incidencias que afecten a la seguridad del producto. Un embalaje dañado puede terminar afectando al consumidor.

Por último, el informe recuerda también que las nuevas formas de distribuir medicamentos están modificando en no pocas ocasiones la manera en las que estos se administran. Durante la pandemia, el sector se ha visto incluso obligado a adaptar formatos de uso profesional para el gran público, con el objetivo de asegurar tanto su seguridad como su eficacia. Es el caso, por ejemplo, de los tests de antígenos. Estas adaptaciones y modificaciones en las vías o procedimientos de administración, afectan a todos los demás procesos que tienen que ver con la sostenibilidad, como el uso de materiales o su peso.

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